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HIPÓDROMO |

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Fue
construido hacia finales del siglo II d.C. por el emperador romano
Septimio Severo, pero fue Constantino el Grande quien lo ensanchó y
le dio su aspecto tan grandioso. Según algunos cronistas, el
Hipódromo tenía capacidad para 30.000 espectadores, según otros,
para 60.000. El espectáculo que más gustaba al pueblo en aquella
época era la carrera de carros (llamados cisios, muy pequeños y
manejables, tirados por dos o cuatro caballos). En tiempos del
Imperio Romano, y también el periodo del Imperio Bizantino, el
Hipódromo fue centro de recreo, festejos, deportes, y gran animación
hasta el siglo X.
Además
de las carreras de cisios, el Hipódromo servía de escenario para
conjuntos de músicos , bailarines, acróbatas y lidias con fieras;
para todo ello se anunciaban numerosos días festivos en aquellos
tiempos. El
Hipódromo tenía la forma de una enorme U. En el ala oriental estaba
situado el palco del emperador, en cuyo techo se hallaban cuatro
estatuas de caballos de bronce. |
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A
lo largo de la parte central de la pista de arena había un muro
bajo, alrededor del cual daban la vuelta los carros durante las
carreras . Sobre el mismo muro había monumentos traídos de distintos
puntos del reino, entre los que se encontraban estatuas de famosos
jinetes y sus caballos.
Algunos
competidores de este tipo de carreras llegaron a alcanzar una enorme
celebridad y fortuna, lo que les permitía llevar una vida de mucho
lujo. Los campeones y sus partidarios formaban grupos rivales que
apoyaban diferentes poderes políticos, que solían llevar el nombre
de un color: los amarillos y los rojos o los azules y los verdes. De
vez en cuando la política intervenía de tal forma en las carreras
que la contienda entre dos equipos rivales acababa en una matanza.
Del
Hipódromo han sobrevivido hasta nuestros días sólo tres monumentos y
el suelo que se eleva cuatro o cinco metros sobre el terreno
circundante. Estos monumentos son: el obelisco traído de Egipto, la
Columna Serpentina y la Columna de Cantería. También en tiempo de
los turcos el Hipódromo fue un lugar de recreo y escenario de
diversos espectáculos durante las festividades. |
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El
Obelisco Egipcio (de Teodosio I): Es el monumento más antiguo de
Estambul y fue colocado delante del templo de Karnak en Luxor por el
faraón Tutmes II, en conmemoración de la gran victoria de su
ejército en Mesopotamia. Es de una rara especie de granito color de
rosa. En
el siglo IV, un emperador romano, cuyo nombre ignoramos, lo hizo
traer a Estambul con el fin de ganarse por ello la estima y la
admiración del pueblo. Estuvo varios años en un rincón del Hipódromo
hasta que fue colocado en su lugar en el año 390 por el alcalde
Proclus por orden del emperador Teodosio I.
El
obelisco Egipcio se levanta sobre un plinto romano adornado con
relieves que, a su vez, está sostenido por cuatro tacos de bronce.
Los temas representados en los relieves son: el emperador con su
familia y algunos miembros de la nobleza presenciando las carreras
desde el palco imperial; un grupo de espectadores, un conjunto de
bailarines y músicos y varias escenas de carreras. El obelisco tiene
25.6 metros de altura. |
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La
Columna de Cantería: Esta columna en forma de obelisco hecho de
piedras toscamente labradas, se eleva en la parte meridional del
Hipódromo. No se sabe la fecha exacta de su construcción, por lo
tanto se conoce bajo el nombre del famoso emperador Constantino
Porfirogeneta quien mandó restaurarla en el siglo X. Las placas de
bronce con inscripciones de oro que en su época cubrían la columna,
fueron robadas durante la cuarta cruzada. |
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La
Columna Serpentina: Es uno de los monumentos más antiguos de
Ýstanbul. Se compone de tres serpientes enroscadas entre sí, cuyas
cabezas constituían el trípode sobre el que se sostenía una caldera
de oro que no se ha conservado.
Treinta
y un ciudades griegas, después de vencer a los persas en el siglo V
a.C., juntaron todos los botines de bronce y fundieron esta
maravillosa columna de ocho metros de altura.
En
un principio fue colocada en el Templo de Apolo en Delfos, pero fue
el emperador Constantino quien la hizo traer y colocar en el centro
del Hipódromo de Ýstanbul en el año 479. Hasta el año 1700, las
figuras de las serpientes conservaron sus cabezas. El fragmento de
una de ellas, descubierto recientemente, se exhibe en el Museo
Arqueológico. |
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